Un negocio que funciona

 

Hoy en día no es nada fácil montar un negocio y que salga rentable. Lo primero es el inicial, ese dinero que suele ser una cantidad muy elevada para empezar a llamar a lo que tienes en mente negocio, ese capital suele ser a fondo perdido ya que si no funciona será la primera perdida. Tras este momento queda ver el lugar en el que vas a desarrollar la venta y posteriormente alquilar o comprar el local en el que vas a pasar la mayor parte de tu tiempo. Esto también conlleva un buen desembolso por tu parte porque aparte del mes de alquiler tendrás que entregar una cantidad en concepto de fianza que suelen ser dos meses de alquiler.

Una vez solventados todos los temas burocráticos y con la certeza de empezar lo antes posible, adquieres la mercancía que vas a vender y el material para embalaje de todos los productos, ya que tan importante como la venta del productos es la calidad del embalaje, sobre todo en sitios turísticos en los que las piezas que se adquieren suelen ser llevadas a otros países como recuerdos u obsequios a familiares y amigos.

En zonas como las de la costa puedes sacar la mitad de la mercancía de tu establecimiento a la calle para que sea más vista por los posibles clientes, de esta manera sí que notarás que vendes más, pero también es cierto que tendrás que pagar un impuesto como el de las terrazas de los bares dependiendo de los metros que utilice tu mercancía.

En el caso de que tu negocio funcione de ese momento en adelante obtendrás ganancias y beneficios según el margen con el que trabajes que suele ser entre el veinte y el treinta por ciento. Así pues serias de los pocos afortunados que abren un negocio en esta época y les funciona, ya que la crisis ha acabado con cientos de negocios españoles en pocos años, negocios con décadas de antigüedad que han tenido que cerrar por sus puertas por que las ventas eran mínimas y no sacaban para cubrir los gastos.

En el hipotético caso de que tu negocio no funcione, no pierdas la esperanza y si puedes permitirte unos meses de perdidas, no desistas ni tires la toalla, dale una oportunidad a ver si remonta y puedes ser un empresario consagrado, porque las grandes firmas españolas, empezaron como tú, poco a poco.